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Marilú, no te enamores.

“Mucho ya intenté por levantar la voz, por despertar el interés vacío que te haga mío”







Bien, con la mano en el corazón delator, puedo decirles que no sé que sentir con respecto a la frase escrita anteriormente, me gusta, a la vez me horroriza, saber simplemente que es de un tema de RBD les deja muy en claro por qué lo digo.


Hoy que estuve recostada pensando, filosofando, platicando un rato con mi consciente -el inconsciente es una total incógnita que a través de mensajes confusos me recuerda, únicamente, que existe- prosigo, y llegue a una conclusión, muy boluda capaz, pero bueno, mi intelecto desagotó en esto que lo resumo en una frase muy trucha: “El tiempo perdido en cosas nimias es la equivalencia de la capacidad para cosas importantes”. Dicho de otra forma, no perdamos el tiempo en pelotudeces tan atroces, deberíamos aplicar la regla del 20/80 y al que ya le salió, genial, debería ser mi tutor.


Aparte, les digo algo, estoy apuntando en esto particularmente, fíjense, mucha gente intenta cambiar para agradarle a alguien en cuestión, ya sea superfluo o un cambio de connotación más trascendente, realmente me pregunto ¿Valdrá la pena esa restauración de la personalidad?, ¿Queremos que nos quieran por ser algo que no somos? Y esta me da vueltas y vueltas, ¿Por qué cosa en el mundo pensar en alguien o en algo que no nos puede brindar siquiera una fracción de su tiempo?. Muchachos, que ganas de complicarnos, yo desistí de tener la imágen perfecta de las relaciones binarias o colectivas; y más aún de despertar el interés de quienes ya no sé si me interesa interesarles. Lo paradójico es que estoy escribiendo sobre ello.


A lo que voy, no sufran por nada que sea de origen estúpido, o por algún estúpido a su defecto, y aprovechemos la línea temporal que nos contempla hasta cierto punto, en cualquier momento voy a ser grande, mejor salgo a divertirme!
Otro texto que trata de amor


Tantas veces escuchamos hablar a tantas personas sobre aquel retórico sentimiento que parece unir con convicción desproporcional a dos individuos sin mucho discernimiento. Cada uno lo explica desde su perspectiva, en base a su experiencia y conocimiento, por eso cada uno tiene su concepto, éste especificamente, es el mío. 

 
El amor es una sensación que nos condiciona físicamente, se siente abstracta y concretamente también, cuando nos enamoramos consideramos sentirnos como nunca y viceversa, en realidad los sentimientos no se dilucidan, simplemente se sienten, pero esas sensaciones son producto de una reacción química en donde participan sustancias como las hormonas y está directamente relacionado con la noradrenalina. Los síntomas son únicos por ello conceptuamos única a la persona que amamos; el amor no es ciego, cuando amamos elegimos y elegir muy lejos está de ser una discriminación, la elección factiblemente se deba a la anexión persona-personalidad, ¿Por qué? Porque apreciamos a la gente según sus creencias o ideologías, elegimos nuestro complemento basandonos en las cosas que tenemos en común. Y persona debido a que nosotros elegimos también inconscientemente a quién amar (aunque volveríamos a hablar de química y el amor es distinto al enamoramiento)


No amamos cuando creemos hacerlo, amamos cuando lozanamente anteponemos los intereses de quien nos atesta de sentimiento, legamos sin esperar nada,-como un acto benéfico sin fines lucrativos- y estamos dispuestos a amoldarnos en su manera (pero no cambiar, eso sería signo de inseguridad y poca credibilidad para consigo mismo). Amar es acompañar, no olvidar, y mucho menos aburrirse, es vivificar su sentido incondicionalmente y fortalecer el perdurar. No vas a estar enamorado por siempre vas a vivir en amor.